Todo lo que deberías saber sobre el TDAH

Todo lo que deberías saber sobre el TDAH

Fundación Educación Activa, promotora de la carrera junto con el Hospital Universitario Ramón y Cajal, nació con el objetivo de ayudar a las familias de niños con trastornos del comportamiento en la infancia, fracaso escolar, etc., convirtiéndose, con el tiempo, en especialistas en hiperactividad y déficit de atención. Entre sus fines están también la investigación, formación y divulgación del TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad).

Un trastorno del que muchos hablan pero que sigue siendo un gran desconocido para la gran mayoría de la población. Y ello pese a ser muchas las familias afectadas. Algunas sin recursos, circunstancia que ha empujado a la Fundación a esta iniciativa solidaria, deportiva y medico-científica.


Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

El TDAH es un trastorno de origen neurobiológico, cuyos síntomas provocan en el niño las siguientes conductas:
Hiperactividad, Impulsividad e Inatención.

Es un trastorno que afecta al 5-7% de los niños en edad escolar.

Todo ello tiene unas repercusiones clínicamente significativas, no sólo sobre el aprendizaje del paciente, y por tanto sobre su rendimiento escolar, sino también sobre su vida social y familiar. Así mismo, puede tener importantes consecuencias a largo plazo, ya sea por el fracaso escolar y social derivado de un mal manejo del TDAH y sus posibles trastornos comórbidos, o por la persistencia del trastorno en la adolescencia (40-70% de los casos) o en la edad adulta.


¿Cuándo se puede hacer un diagnóstico de TDAH?

Para que se dé un diagnostico en TDAH, es fundamental que la sintomatología del niño tenga repercusión en varios ámbitos (escuela, familia, amigos, etc.). Si el niño solo tiene problemas en el aprendizaje, no es motivo suficiente para un diagnostico en TDAH.

Se recomienda no diagnosticar antes de los 6 años y es fundamental que sean los profesionales médicos (neuro-pediatra, psiquiatra o neurólogo), los que realicen un diagnóstico precoz y definitivo.


Afrontar el diagnóstico

Para los padres nunca es fácil enterarse de que su hijo sufre TDAH, pero una vez superadas las primeras reacciones ante el diagnóstico, estarán dispuestos a conocer en profundidad el problema y tendrán una actitud confiada y positiva.

Negar los síntomas del TDAH no protege al niño del rechazo social, sólo le impide recibir ayuda adecuada.


Síntomas del TDAH

  • La inatención

El niño con TDAH tiene muchas dificultades para mantener la atención, especialmente ante tareas monótonas y actividades que requieran un nivel elevado de concentración, durante un tiempo prolongado.

  • Hiperactividad

Se mueven continuamente en su asiento y se levantan en situaciones en las que deberían permanecer sentados. Actúan como si estuvieran activados por un motor.

Hablan en exceso, a veces ni se les entiende.

  • Impulsividad

Un niño con TDAH puede ser un torbellino de conductas desordenadas e inapropiadas y los métodos que funcionan con otros niños no tienen resultados con él. Ante esta situación, la única manera de lograr que el niño se comporte, es poner en práctica una serie de técnicas para modificar su conducta.

Estos síntomas no siempre están presentes conjuntamente; de hecho, existen distintos subtipos de TDAH, según los síntomas predominantes:

  • Hiperactivo-Impulsivo
  • Inatento
  • Combinado

Muchos niños con TDAH presentan las tres características, lo que se denomina TDAH combinado.


Tratamiento del TDAH

El tratamiento multimodal es el que ofrece mejores resultados. Esto supone:

  1. Proporcionar información a padres y profesores sobre el TDAH (psicoedu-cación).
  2. Entrenamiento a padres y a profesores en el manejo conductual de los síntomas.
  3. Apoyo académico.
  4. Medicación.

Los tres primeros conforman la denominada intervención psicosocial.

La terapia psicológica ayuda sobre todo en las relaciones sociales, la autoestima, la ansiedad y los síntomas comportamentales.

La mejor terapia, según todos los estudios, es la combinación de medicación e intervención psicosocial.


Actitud Positiva:

  • Intente reconocer el lado bueno de las cosas, ríase y ayude al niño a descubrir el humor y a reírse de sí mismo.
  • Cuando tenga un mal día, recuérdele (y acuérdese) de sus cualidades.
  • Asegúrese de que no sólo se sienta apreciado, sino que sepa que es especial para usted.
  • Asegúrese de que sepa lo que se espera de él y alabe sus esfuerzos y logros.

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